Algunos van a casarse, otros a rezar, otros simplemente a pasar el rato.
Es una de las catedrales más antiguas de Latinoamerica y eso se le nota.
No es uno de mis sitios de visita predilecto pero ir una vez al año no hace daño.
Los amigos del centro de Buceo Aquantis en Taganga me están patrocinando un curso de Buceo Padi hace un par de meses dentro de la iniciativa “Patrocina mi vida” de la que hago parte.
Los rollos de tiempo no mme habían permitido empezar a ponerme en acción. Hace una semana tomé el toro por los cuernos y aprovechando otra grabación en ese paraíso llamado Taganga me metí en el traje de buzo, agarré máscara y tanque y empecé a conocer el fondo del mar.
En el video se ven los primeros pasos, los preparativos que seguimos mientras el instructor nos iba enseñando como usar cada uno de los implementos.
A Aquantis pueden visitarlos y conocer más sobre ellos en su página web, en su perfil de Facebook o en su cuenta en Twitter
Gracias a David Lombana por la ayuda con la cámara.
Cada semana en las grabaciones de “El Laboratorio” de Uni5 TV nos toca buscar nuevos planos, nuevas imágenes, nuevos espacios que retratar.
A veces David se le van las ideas a la cabeza y del aire se le da por hacer planos con nuestra presentadora Dany en una azotea, más específicamente en la azotea de uno de los edificios de la Aduana y Hafit les sigue las aguas, que más puede hacer.
Uno es el fundador, el otro el libertador, cada uno a su manera escribió la historia que pasa por esas calles…
Me gustan los colores y texturas de esas imágenes samarias.
Fragmento realizado para una nota sobre el Proyecto 365 en el programa El Laboratorio que realizamos desde Uni5 TV para zoom Canal Nacional universitario.
La idea es que cada uno de los participantes que siguen haciendo su video diario contaran desde su perspectiva que era para ellos esta iniciativa.
Yo, como siempre, lo mostré en imágenes.
Tantos barcos, tanta gente, tanto sol, tanta vida, tanta paz, tanto silencio, tantas ganas, tantas miradas, tanto zoom, tan lejos, tan cerca…
Después de este fin de semana siempre miraré a Taganga con otros ojos…
Sólo puedo repetir como dice Rolando, vamos llegando a Taganga, vamos llegando a Taganga…
Un video editado de rapidez para no perder la esencia de un fin de semana del carajo.
Ya con más calma pondré el resultado final de todo un día de grabación, úsica, entrevistas y risas con Pipe y Rolando Sanchez en el que estuve con David Lombana en la cámara y Angelica del Mar en la producción (¿cazaollas?).
Refrescante como la que más, sea como bebida o sea como fruta, la encontramos por toda la ciudad. La patilla, grande, imponente, verde por fuera, roja por dentro…
La espera no dura más de 3 minutos pero en ese breve lapso de tiempo vemos pasar gente diversa, con ideas varias en la cabeza, el fondo lleno de nubes me eleva y me hace pensar, ¿qué pasará por cada una de esas cabezas? ¿cuantas historias por contar habrá en ese reducido espacio geográfico?
Quería grabar los chalecos, hubo uno que lo entendió después de mirar un par de veces, en eso, raudo y veloz… el imprudente que nunca falta.
Los vemos cada día, por todos lados, los usan para recoger escombros, para vender frutas y verduras, para tantas cosas…
Increíble que en pleno siglo XXI siga habiendo vehículos de tracción animal pero… ajá.
Movimientos exagerados, intentos por sacar una sonrisa, ruidos con intención de ser chistosos, al final cada quien va en su cuento y no quiere ser molestado por un mimo de cara triste , tanto que parece que ni el mismo se cree sus bromas…
Hay miles por toda la ciudad, ya quisiera yo grabarlos todos y cada uno, me gusta lo que expresan, lo que dicen, la libertad que transpiran…
Los medios son del poder, las paredes son del pueblo…
El Metropolitano es el estadio de fútbol más grande de Colombia y escenario donde juega el Junior de Barranquilla en las afueras parece que se forman nuevos y futuros jugadores del onceno tiburón, al menos eso soñaran ellos.
Empinada como ella sola, llena de cables, llena de gente, tan típica y sencilla, tan simple y normal, como muchas de nuestras calles, como muchas de nuestras miradas.
Usamos máscaras, nos ponemos disfraces, emulamos a héroes… Pasa que a veces nos quedamos con la máscara puesta.
El Che barranquillero es uno de esos personajes que a costa de emular a otro se ha ganado un lugar en el imaginario local.
Zapato a zapato, foto a foto…
Pese a que no es tan común como pareciera, a veces por las calles de Barranquilla hay grupos musicales, papayeras en este caso tocando su música como un reclamo de la alegría y el folclor caribe.
Arturo, arturo García, es un hombre bondadoso parapapan parapapan…
Life in a day, la vida en un día, tomas imágenes, grabas espacios, miras a personajes, intentas acercarte.
Una mirada desprejuiciada de la ciudad, de mi entorno, de sus personajes, de sus clichés, la vida transcurre paso a paso, en un día.
Lejos de los centros comerciales, lejos de las fuentes, lejos de las calles bonitas, lejos de la realidad, lejos de mi realidad, un paseo audiovisual por esas otras realidades…
Este video es una recopilación de las imágenes que grabé el sábado 24 de julio para participar en el proyecto colaborativo “Life in a Day” organizado por Youtube.
La falta de movimiento no siempre significa estaticidad.
Parece una foto, es un video, parece quieta, en realidad se mueve.
Los kioskos son espacios de encuentro, llega la gente de confianza del tendero, se sientan, se toman una gaseosa y se comen una empanada, hablan de cosas superficiales: política, fútbol y religión, arreglan el mundo cada día y lo vuelven a desarreglar cada noche para tener que arreglar al día siguiente.
Su día a día incluye un balde de agua, varios trapos y mucha paciencia.
Pasa un trapo, moja con el otro y con el otro seca, así una y otra vez.
De esos oficios que pululan por nuestras calles.
Estamos, al parecer, en pleno invierno, llueve un día si y el otro también.
No queda más que observar fijamente como caen las gotas de lluvia.
Casi todos los odian, porque si o porque no.
A mi me son indiferentes… después que no se metan conmigo y sean sólo parte del paisaje.
Así de sencillo, como con mucha gente.
Todos las comemos pero ¡alguno sabe hacerlas con esa maestría que tiene el pizzero de la calle?
De un tiempo hacia acá me preocupa un poco la salubridad de estos puestos pero eso no es sino otro sìntoma de vejez, si toda la vida las he comido y no me ha pasado nada es que son buenas.
Punto.
Llovió duro, muy duro, tanto que después de un a hora de haber escampado todavía seguía bajando el arroyo.
No sé, para mi parecer este señor por su edad, debía estar en la casa, echando cuentos de mentira a sus nietos, haciendo reir a su esposa o quizás hablando mierda en una esquina.
La vida, ah, la vida.
A veces toca alejarse para enfocar mejor.
A veces toca alejarse para ver la verdadera dimensión de las cosas.
Los kioskos son uno de esos espacios en los que siempre llega gente diversa, espacio, no lugar donde la gente llega y se va, nadie se queda.
Bueno, algunos se acomodan, una silla de las más sencillas siempre viene bien para matar el tiempo mientras sale una carrera, eso de ser mototaxista no debe ser tan fácil.
Para qué recalcar una vez más que la idea es retratar MI cotidianidad, las ideas, las imágenes, las sensaciones, los movimientos, los espacios que veo, percibo y con los que interactuo.
Cada sábado dicto un taller sobre herramientas digitales a un grupo de periodistas, llegamos a un salón, quinto piso del alma, y empezamos a conversar sobre nuevas herramientas y nuevas formas de hacer y contar. Entrar al salón es el primer paso que hay que dar.
Llegas de hacer mercado, la cocina es un caos de bolsas y de ropa lavada y la alegría te la da saber que todavía hay invasores que sólo sacan una sonrisas.
Al final después de moverla por toda la casa y de que se le quitara el miedo voló, en la noche, a la inmensidad,.
Disclaimer: Ningún animal fue herido durante la grabación de este video.
Cada viernes al salir del trabajo la gente va como en cámara lenta, ni la cercana lluvia que amenaza con truen o y chispas los hace caminar un poco más rápido.
Fue una dura semana, fue una muy buena semana.
Me gusta tanto la mezcla de imágenes y sonidos que ni me provoca inspirarme con las letras.
Sientan, vibren, perciban, entiendan…
Imágenes aleatorias de la Campus Party que representan sin muchas pretensiones lo que de verdad verdad es esta semana del entorno digital.
Que experiencia tan del carajo.
Que sean ñoños, que duerman al lado de su PC, que tomen coca cola en cantidades industriales, que se la pasen jugando juegos bastante raros no implica que no les guste el futbol.
El partido fue intenso, Ghama casi gana, pero no, al final la suerte fue para los uruguayos.
Lo que me pareció curioso fue ver como el streaming que se veïa en cada área del campus iba a distinto ritmo (delay) y por eso unos festejaban antes y otros después. Hasta para eso son(mos) raros.
En Bogotá lluve un día si y el otro también.
En el 2003 viví una temporada en la nevera y le perdí miedo a la lluvia, ponerse capucha, tapar la maleta y seguir caminando era lo que tocaba.
Hoy 7 años después desde un taxi veo como todos corren a esconderse y desde la comodidad del taxi y de la falta de costumbre me imagino que en este momento yo también correría.
Es uno de esos lugares que están en nuestras retinas, quien no recuerda la toma del Palacio de Justicia por allá en el lejano 1985.
Hoy es otra cosa, la imagen que quedó en mi retina es bastante caótica palomas de un lado al otro, una gran pantalla gigante pasa imágenes de fútbol, gente que camino con pasos lentos y acelerados, en fin un caos, todo un caos.
No hay plan más simple, agradable y sencillo que estar escuchando las explicaciones de un guía que se esfuerza por hacer parecer su plaza el mejor sitio del mundo.
Palomas que se posan sobre su cabeza, niños corriendo alrededor, graffities sin sentido, turistas que lo miran sin saber quien…
Que peligro si al libertador se le diera por resucitar.
Estos días estoy en la Campus Party Colombia 2010 en Bogotá.
Por un rato se me olvidó esa aversión que le tengo a estar delante de cámaras y recordé mis viejas épocas en Racamandaca, salí micrófono en mano y a preguntar pendejadas.
Cada quien toma su maleta y camina por el pasillo, ya quieren llegar a tierra… con lo bien que se está en el aire.